18/2/07

037 - Aprender a conducir

Miércoles 20 de septiembre de 2006 - Bree



"He ido con Daniel a que me enseñe a conducir."

TRANSCRIPCIÓN:
Bree: La otra noche los amigos de Daniel me dijeron que debía sacarme el carnet de conducir. Obviamente mis padres no están por la labor, así que Daniel dijo que él me enseñaría a conducir.
Bree: Hola.
Daniel: Hola, ¿Qué tal?
Bree: (Intentando abrir la puerta del coche.) Has puesto el seguro...
Daniel: (Quita el seguro.) Oh, perdona.

(Cambio de plano. Bree se pasa al asiento del conductor.)

Bree: ¿Qué? ¿Estás nervioso con nuestra primera clase de conducir?
Daniel: Eh, no. No, la verdad.
Bree: ¿Estás asustado?
Daniel: Me asusta tu padre, eso sí.
Bree: ¿Cuál es el freno?
Daniel: Dios mío. El de la izquierda. Y el de la derecha es...
(Bree conecta accidentalmente los limpiaparabrisas.)
Bree: ¡Ah!
Daniel: Vale, vamos a ello, ponlo en "D".
Bree: ¿"D"? ¿La "D" es de Daniel?
Daniel: Despacio, despacio, ¡Dios!
Bree: ¡Va muy rápido!
Daniel: No, créeme, este coche no va muy rápido.
Bree: Mira, el volante está roto.
Daniel: Tu pie está roto. Acabas desaltarte un semáforo.
Bree: Pensaba que cuando estaba... que en rojo se podía pasar.
Daniel: Sí, se puede, pero tienes que pararte primero.

(Plano de Daniel con el coche detenido.)

Daniel: Vale, he conseguido que Bree se cabree otra vez. Y ni siquiera sé por qué. No sé qué demonios le pasa. Ahí está. ¿Por qué no me cuentas las cosas?
Bree: Porque no lo entenderías.
Daniel: ¿Qué hay que entender? Ni siquiera... ni siquiera tú sabes lo que haces.
Bree: Sí lo sé.
Daniel. ¿De qué estás hablando? Yo en tu lugar, si tuviera que trabajar tanto como tú, me gustaría saber para qué es todo eso.

(Bree y Daniel empiezan a gritarse.)

Bree: Pues sí, es un gran honor para mí. Vale, no es su culpa el hecho de que ellos no...
Daniel: ¿Ni siquiera piensas que es raro que no te hayan contado nada?
Bree: No, no pienso que sea raro. Ellos tampoco lo saben, ¿vale?
Daniel: ¿Qué quieres... ¿Cómo es... ¿Qué quieres decir con que ellos no lo saben?
Bree: No son la Orden de Denderah, ¿entiendes?
Daniel: ¿Orden de qué? ¿Qué?
Bree: Llévame a casa.
Daniel: Vuelve, Bree. Ven aquí.